El sábado de la semana pasada fuimos al castillo de Neuschwanstein!
Fue una experiencia única. Primero que nada, el castillo es algo increíble. Como sabrán, es el castillo que inspiró a Walt Disney para hacer el castillo de Disneyland, así que ya se imaginarán.
Nos dieron un tour cortito por adentro del castillo. Una de las cosas que mas impresionan es lo moderno que estaba para la época en que se construyó.
La otra parte que hizo que el viaje fuera inolvidable fue la cantidad de nieve que había en el lugar. Ya me había tocado ver nevar en Ulm, pero nunca se había juntado tanta nieve como ahí. Todas esas sensaciones nuevas me hacen sentir y saber que estoy en un lugar muy diferente al de toda mi vida. Tocar la nieve con las manos es una experiencia, para mí, increíble. Es algo tan suave y moldeable, tan blanco y bonito que vale la pena congelarse las manos por un momento. Todos los latinos que fuimos estábamos como niños jugando guerras de nieve y haciendo ángeles y hombres de nieve.
El resto de esta semana lo pasé en Dortmund, ¡donde estudia José Carlos! Fui a visitarlo por un par de días porque no tenía clases aquí, y conseguí un boleto de tren bastante barato. Me tocó conocer un poco la experiencia que él está viviendo allá. Los amigos que ha hecho son todos muy buena onda. También son de todas partes del mundo, lo que siempre hace que el grupo esté lleno de ideas y pensamientos muy diversos. La ciudad es mucho más grande que Ulm, y el centro tiene el mismo estilo, pero todo a una escala mayor.
En los días que estuve ahí fuimos a un par de fiestas, comimos pasta y hamburguesas; caminamos y platicamos de como habíamos soñado tanto tiempo con estos días, en los que estuvimos juntos en Europa, siguiendo los pasos de nuestros padres. Al final del semestre haremos un viaje juntos para conocer lo más posible, mientras quede lana jeje.
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